lunes, 3 de junio de 2013
el profesor. Cuando la educación cae en saco roto
Anoche me dispuse a elegir una película como muchas otras noches. Me senté entre la estantería con mi colección de dvds de ayer y hoy, y el ordenador con algunas novedades jugosas y deseosas de ser vistas. No encontraba motivación, o mejor dicho, no encontraba el momento de decidirme por solo una película, cuando mi motivación era poder visionar unas cuantas de esas que tenía.
Cuando al fin me decidí por ver "el profesor", sabía que no podía esperar demasiado de un actor principal, que aunque solvente en la película que lo llevó a la fama hollywoodiense, ha ido dando tumbos interpretativos. Sin embargo, la actuación principal de Adrien Brody como profesor sustituto me agradó especialmente, me motivó a seguir disfrutando de una historia de realidades contrastadas, donde la educación está en contraposición al sistema en el que vivimos. Se trata, de un ejercicio, correcto aunque no sobresaliente de exposición monotemática sobre la debacle de un sistema educativo que hace más incapié en los resultados que en esos chicos, esos profesores, con unas grises vidas, llenas de melancólicos momentos que viajan sin rumbo fijo o no definido. La enseñanza como ejercício de amor a lo que se aprende, a la inquietud, al querer descubrir lo nuevo que nos queda por encontrar es aquello de lo que carecen muchos de los alumnos, y que en cierta manera, los profesores no saben o quizá no pueden transmitir. En la memoria de esta película encontramos referencias inevitables a películas como "rebelión en las aulas" donde se lucha contra los alumnos mucho más que en su favor y beneficio. Los altibajos argumentales de "el profesor" desvelan cierta duda a la hora de la narración y el contenido que propone, quizá algo pretencioso o tal vez excesivamente profundo para abarcarlo de manera honesta y clara en un film. Pero no es menos cierto que borda la caracterización de ciertos aspectos reales y palpables de lo que ocurre con una educación, que si no es elitista y privada, deja de tener valor educacional para convertirse en un instrumento contra los menos favorecidos y que sólo sirve para acallar a un pueblo ávido de socialización.
No puedo negar que es una película atractiva, con un actor principal seguido por varios interesantes actores veteranos que ponen el detalle sin ser destacables, y una de por si actual historia que deberían parar a analizar en los estamentos más profundos de la sectaria y fragmentada política educacional que genera sombras y no luces en las generaciones presentes y futuras
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